Una historia familiar al respecto (o duda sobre las visitas higiénicas)

Graciela 

 

Yo nací el 25 de julio del 56, con lo cual no tengo registro propio, pero sí tengo una historia familiar al respecto.

Mi viejo era un delegado de Grafa, un obrero textil; era del 31, así que tenía veintitrés años cuando lo detuvieron. Fue uno de los obreros comunistas que estaban detenidos en la cárcel de Devoto durante la presidencia de Perón. Antes de llegar a Devoto había sido torturado en la sección especial que era el brazo armado de Perón.

En aquel momento la policía era un arma potente para Perón. Mi familia vivió en carne propia parte de la política del peronismo en contra de los luchadores populares.

Mi mamá también era militante, con lo cual yo supe y me crié en que los golpes de Estado eran terribles acá y en cualquier lado del mundo. Mis viejos no adherían de ningún modo a ningún golpe de Estado. Pero, en este caso particular, mi viejo no hubiese salido (¡Ja!) de su detención, porque estuvo entre ocho y nueve meses detenido.

Yo de esto me enteré mucho después, obviamente; de muy chiquita no sabía ni que mi papá estaba preso. De hecho, yo tenía un hermano dos años mayor, y hay fotos. Recuerdo fotos en mi casa donde está mi mamá con mi hermano; obviamente yo no había nacido, y mi papá no estaba porque estaba preso.

En mi familia no se vivió la alarma del bombardeo, sino que largaron a mi viejo con un montón de otros presos políticos. Eso generó en mi familia una… una situación de… de ambivalencia muy fuerte.

Obviamente si él no hubiese salido… No sé si existían las visitas higiénicas… La verdad que no lo sé… Supongo que no… Este… No sé… Eh… Sería yo distinta o no, qué sé yo… pero a mi viejo lo largaron.

O sea: yo fui engendrada en octubre del año 55.

Pero bueno… la historia familiar es esta, y esto es lo que yo viví y les traigo.

 

*Editado por Cristina, participante del seminario “Memoria Histórica y Tercera Edad”.