Un evento para recordar

Susana*

Cuando salí de la escuela el barrio había cambiado su fisonomía. Banderas argentinas adornaban ventanas y balcones. Vendedores ambulantes pregonaban el merchandising nacional. ¿O estarían y yo no lo percibí antes?

Aquel jueves 1° de junio de 1978 era especial para mí. Al día siguiente concluía las prácticas de mi residencia docente en una escuela del barrio de Núñez, cercana al Club River Plate. Me recibía de Maestra Jardinera. Ese otoñal día había asueto a partir del mediodía; si bien las prácticas eran en turno mañana, me preguntaba cuántos niños concurrirían, lo que aumentaba mi nerviosismo. Recuerdo que por entonces enseñaba la unidad didáctica “mi casa” y llevaba, para una experiencia directa, cuatro ladrillos y elementos para hacer mezcla con los chicos. Tomé el colectivo y mi asombro fue mayúsculo cuando el colectivero, al llegar cerca del estadio de River avisó que desviaría por cortes de calles con motivo de la apertura del mundial de fútbol. Yo ni me había acordado. Bajé contrariada mascullando bronca contra el operativo y el mundial.  Intenté conseguir un taxi sin éxito. Llegué caminando seis cuadras con mi paso lentificado por el peso.

Algunos niños llegaron al jardín con la bandera argentina pintada en sus mejillas, otros con banderas, gorros o remeras. La maestra de la sala preparó escarapelas y enseguida me colocó una con un ¿llegaste bien? Pegamos ladrillos y concluida la actividad, iba a narrar un cuento, pero la docente me propuso, ¿qué te parece si hacemos guirnaldas con crepé celeste y blanco? Es más adecuado para la fecha. Hicimos guirnaldas.

Las familias anticiparon su presencia a la hora de salida. El mundial comenzaría en poco tiempo y todos querían llegar a sus casas, yo la primera, pero no por ese motivo sino por las vicisitudes del transporte. El barrio ya estaba muy agitado.

Llegué a casa, mi familia me preguntó cómo me fue. Muy bien, ¿les habré dicho? No recuerdo tanto. En la televisión encendida los canales ya habían comenzado la transmisión de lo que sería un evento para recordar.

*Editado por Cristina, participante del seminario “Memoria Histórica y Tercera Edad”