Revolución

Por Haydeé*  

 

Recuerdo que estaba en la escuela primaria, y, a media mañana, me enviaron a mi casa de la escuela ubicada en Villa del Parque, barrio donde yo vivía. Iba caminando por Cuenca hacia la calle Argerich, y una vecina desde la ventana me grita: ¡Nena! ¡Corré a tu casa que hay revolución!

Me dirigí a mi casa, donde mi familia era comunista; no tenía ninguna simpatía por Perón.

Entonces todas las vecinas, incluso mi madre, fueron a comprar comida.

Porque para todo aquel que venía de la guerra de Europa una revolución era como una guerra, y en ella falta la comida. Entonces en mi casa se acumularon fideos, arroz, lentejas, garbanzos; no tengo otros recuerdos sobre esa fecha, el 16 de junio de 1955.

 

*Editado por Guillermo, participante del seminario “Memoria Histórica y Tercera Edad”.