Nuestros derechos

Chiche*

Yo a Alfonsín estoy segura no lo voté, porque como yo era peronista y lo sigo siendo, entonces no lo voté, pero los candidatos peronistas no me gustaban, disculpen pero no me gustaban. Posiblemente haya votado en blanco pero honestamente no me acuerdo.

Pero resulta que después pasado el tiempo Alfonsín empezó a hacer cosas que eran positivas, me empezó a gustar. No lo voté pero después fue el asunto de los Juicios a las Juntas y dije bueno, está haciendo. Después se le vino la corporación encima y tuvo que dar marcha atrás y se anularon. Me pareció que ahí había estado un poco débil y después, claro,  la corporación y todo se le vino encima cuando le hicieron una corrida bancaria que no pudo resistir porque el partido inclusive lo dejó solo.

Me acuerdo puntualmente el día que él renuncia. Lo estoy viendo en el aparato de televisión con qué dolor ese hombre tuvo que renunciar, tan poco tiempo antes de terminar su mandato lo obligaron a renunciar.  Me dio mucha pena porque no terminó, porque también a mí me había dado mucho gusto, bah, alegría, todo lo que había estado pasando: volvía la democracia y era una alegría porque uno decía bueno, vuelven nuestros derechos.

 

*Editado por Nancy, participante del seminario “Memoria Histórica y Tercera Edad”