Madurar adolescente

Por Malena*

 

Tenía 12 años en el 2001 pero lo que recuerdo y quiero contar es más cerca del 2002. Estaba empezando la secundaria, tenía 14 años. Venía de una familia de clase media profesional que la pasó muy mal. Fue realmente una configuración difícil la de la crisis, por distintos motivos. Pero lo que recuerdo es que ese momento coincidió con la llegada de internet a mi casa. Empezaba mi adolescencia y también a explorar los mails y a tener mi primer correo electrónico.

 Mis abuelos, que estaban mejor económicamente, nos ayudaban mucho.

Para ellos era muy importante que tuviéramos una computadora y nos compraron una a mi hermana y a mí. La primera computadora. El monitor era gigante, de esos de tubo, y recuerdo que nos conectábamos a internet con ese cable que tenía ese ruido del “dial up”.

Para nosotras era como un mundo que se abría. Recuerdo tener ICQ, nuestro primer chat. Y a través de él conocí a mi primer novio, mi primera relación romántica, afectiva. Martín me acercó a un foro coordinado por Zamora, me parece que se llamaba “Autodeterminación y libertad”. Era bastante común en esa época, un foro y sus mails en el que la gente opinaba. Era muy chica pero muy curiosa, quería entender lo que pasaba y participaba en los foros tratando de comprender y comentar. En medio de todo lo que acontecía fui conociendo a Martín que era un poco mayor que yo y quería estudiar Historia. Sobre todo me acuerdo de esto: que en esta relación hablábamos de lo que pasaba en el país. Su familia había podido sortear un poco la crisis, estaban en una mejor situación que la mía. Tenían televisión por ejemplo, algo que en mi casa no había. Así no me podía enterar de muchas cosas que ocurrían en ese momento.

Ya a finales del 2002, cuando nos pusimos de novios con Martín, me escribió una carta en la que me decía que nuestra relación iba a empezar con un país nuevo. Como que ahí ya se sentía una sensación de esperanza. Tengo esa carta todavía, me parece que de alguna manera transmitía un clima de época: la sensación de que ya había pasado lo peor, como que se podía empezar a respirar. Efectivamente fue así, después vino el 2003. Fue muy lento, pero noté la diferencia de ese momento tan terrible, seguíamos todos siendo muy pobres, pero no era esa la sensación. Creo que la recuperación, al menos en el caso de mi familia fue muchos años después, pero no con esa sensación de caos total. 

Pero bueno, todo este momento me hace acordar sobre todo a cómo empezó a funcionar internet, a cómo los mails eran también una manera de expresar y expresarse, no sólo en la calle, ya que allí circulaban también. Y cómo el acceso a internet era un bien de lujo. Me acuerdo que mi novio tenía banda ancha y pasaba horas usando internet, eso era como si fuera rico.

*Editado por Irma en el marco del taller de edición de testimonios en agosto de 2019 en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA).