Los trofeos altruistas

Por Luciano

 

Me acuerdo del día de los bombardeos. Fue un recreo interminable: se sentían las ametralladoras y todo lo demás. Había algunas nenas que lloraban. Había mujeres porque Perón había prohibido que las pupilas de los internados de monjas estudiaran en el mismo internado. Tenían que hacerlo afuera. Las que más lloraban eran las internadas, porque tenían los padres lejos y se asustaban por el ruido.

En 1956 pusieron la materia Educación Democrática. Pusieron eso para lavarnos la cabeza. Mi papá era italiano, nunca votó en su vida. Mi mamá, junto con mi hermana, votaron por primera vez en 1952, con el voto de la mujer. Ella sí era argentina. En segundo año teníamos a este tipo que era abogado, se llamaba Satucha. Estaba hablando de altruismo y  entonces no pidió un ejemplo: Digáme usted -se dirigió a mí- un ejemplo de altruismo. Bueno, dije yo, el general Perón cuando devolvió todos los estandartes de guerra en el Paraguay. Déjese de joder con Perón, me respondió, a ver otro que pueda dar otro ejemplo.