Eso no es un trueno

Por Olga*

Yo tenía 16 años cuando ocurrió este hecho. Trabajaba en Florida y estaba atendiendo a un señor cuando escuché un trueno. Me quedé muy sorprendida. El señor al que estaba atendiendo me dijo que era un trueno. Cuando sonó el segundo le dije no, no, eso no es un trueno: es una bomba. Yo vengo de la guerra, viví los truenos, conocía el ruido de los truenos. Nos dejaron ir. Vivía muy lejos, en Ciudadela. Fui corriendo hasta Once y me fui a mi casa.  Mi mamá me hizo pedir el pase, me pasaron a San Martín enseguida y no volví a ir a ese lugar.

Por ser extranjera yo no estaba en política, no leía nada. Éramos inmigrantes, no comprábamos ni diario, no teníamos radio, así que hace cuatro o cinco años nomás que yo me entero de que había habido muertos. Nunca supe que había habido muertos.