En junio eran los aviones

Por Antonia*

 

Del 16 de junio me acuerdo perfectamente, porque yo iba al colegio ahí en calle Moreno, entre Tacuarí y Bernardo de Irigoyen. Estaba en segundo grado. Tenía turno mañana y tarde y un recreo largo al mediodía, así que las que estábamos cerca íbamos a comer a nuestras casas y volvíamos.

Antes de empezar la clase de la tarde, había como una procesión en el gran patio de abajo que, por ser junio, sería del Sagrado Corazón. Yo ese día llevaba flores. Y vamos caminando con mamá por Bernardo de Irigoyen, con las flores, y los aviones empezaron a pasar rasantes.

Cuando llegamos a la puerta del colegio no había clases, y volvimos caminando. Con las flores. Yo estaba adentro de la casa, pero escuchaba las bombas y después me acuerdo de que venían los camiones de los obreros que pasaban por Hipólito Irigoyen y los tranvías llenos de gente que venían para la plaza.

Y en eso… entra mi hermano… pálido; yo no me olvido la cara… Tenía veintidós años y ahí empezaron los cañones en la esquina de casa y los aviones………Eso… Me parece que me estoy confundiendo y no fue en junio, sino el 16 de septiembre que estaban los cañones en la esquina… No en junio, en junio eran los aviones…

En el colegio, después del 16, el primer día de clase que tuvimos con la hermana Luisa, ella —que era nuestra maestra— ordenó: Saquen el libro de lectura (era el libro de la época, la foto de Perón y Evita adelante). Vamos a arrancar la primera hoja…, dijo, y yo, que estaba sentada en el primer banco, no arranqué la primera hoja. Antoñita, arrancá la primera hoja, dijo. No. A mí me enseñaron que los libros no se rompen”. Y entonces la monja, muy inteligente, dijo: ¡Ah bueno! Tenés razón. Y agarró el engrudo y la pegó.

Yo creo que ese día me hice peronista.

 

* Editado por Silvina, participante del seminario “Memorias orales del Bombardeo a la Plaza de Mayo”