El día en el que el micro nunca llegó

Por Eduardo

Recuerdo que el 24 de marzo de 1976 era un día de semana laboral, probablemente caluroso. Como todos los días, iba a trabajar a la mañana en Aerolíneas Argentinas, en los talleres de mantenimiento de Ezeiza. Nosotros  -los empleados- teníamos un micro que tomábamos en distintos lugares para llegar al lugar de trabajo.

Ese día no fuimos a trabajar porque el micro hasta el aeropuerto nunca llegó. Todavía no me había enterado de las últimas noticias, ya que no había encendido la radio a la mañana. Y si bien mis compañeros de viaje me comentaron algunas cosas, cuando volví a mi casa, ya cerca de las 8 o 9 de la mañana, empecé a escuchar los comunicados, que eran muchos, unos tras otros.

Los días siguientes se tornaron caóticos. Empecé a percibir el terror del excesivo control y de la persecución, ya que al otro día, de camino al trabajo, estuvimos como una hora u hora y media parados en la ruta mientras los soldados y oficiales nos venían a identificar uno por uno. Nos revisaban todo lo que llevábamos, nos miraban los documentos, nos inspeccionaban el rostro. Y así, todos los días. Incluso en el aeropuerto empezamos a ver cada vez más gente del ejército que portaba armas gigantes.

Sentía la presencia de los militares en todos los aspectos de mi vida: también en la facultad. Yo cursaba en la Universidad Tecnológica y después del 24 de marzo todo cambió. No estaban las mismas autoridades, ni las materias, ni lo que se podía leer, decir o pensar. ¡Ya no nos dejaban fumar en el aula! Se convirtió en un medio represivo por completo.

¿Qué te puedo decir? La sensación era de una profunda tristeza.

En mi casa también se hablaba mucho, por supuesto. Mi papá era peronista y estaba preocupado, aunque no era la primera vez que lo veía. Tampoco era la primera vez para mí. Desde mis 21 años hasta ese entonces, había vivido pocos años en democracia. Sabíamos bien las consecuencias que eso traía. Y ya había desaparecidos antes de esta fecha, entonces, uno pensaba en qué iba a pasar a partir de este momento.