Desencuentros

Por Silvia

 

En ese entonces tenía seis años, o sea que no tenía mucho registro de lo que acontecía a mi alrededor. Pero lo que recuerdo es que en casa se recibió el llamado de una tía mía que decía que mi tío, que era el más chico de la familia, se había ido con unos amigos a la Plaza de Mayo a defender a Perón. En casa mi papá era socialista; mi mamá de ultraderecha; mis abuelos también de ultraderecha. Entonces mi mamá, que era la que había atendido el teléfono, decía: Bueno, que se jorobe si le pasa algo. Da cuenta de cómo era la cuestión. Adentro de la misma familia existían esos enfrentamientos. Yo no entendía, pero sí entendía que pasaban cosas. Volvió al otro día mi tío. Uno de los amigos tuvo un problema en una pierna y hasta ahora tiene una pierna ortopédica de la rodilla para abajo, de ese bombardeo. O sea, algo pasó. Y dijeron después: Bueno, pobre; qué se yo…

Pero el tema es el desencuentro, que sigue habiendo ahora; los enfrentamientos; esta supuesta grieta que dicen que se provocó ahora ya viene siendo de antaño.