Chau, nadie más habló del tema

Por Sandra

Me enteré por la tele, no estoy segura, pero creo que fue a la madrugada.

Todo el mundo estaba contento. En el negocio donde trabajaba empezaron a decir que había que ir a la plaza, a festejar. Yo no fui. Pero sé que fue un montón de gente a aplaudir a Galtieri. Constantemente pasaban las noticias por la tv: que mataron a uno, que tomaron esto, que explotó aquello. Y vos te ibas enterando así de todo.

Yo vivía a media cuadra de la ruta 3 y a la noche, la gente iba al costado de la ruta a saludar a los soldados que pasaban con los camiones rumbo al sur. Todos saludaban, aplaudían y tiraban cohetes. Daba la sensación de que era algo muy grande lo que estaba pasando.

En mi casa, mi mamá, que siempre fue muy nacionalista, estaba contenta por la patria. Aunque, de todos modos, continuaba en contra del gobierno militar: ¡Tomaron las islas Malvinas, recuperamos algo nuestro! ¡Qué bien! Nada más…

En ningún momento pensamos que estaban haciendo esto para ocultar la situación que se vivía. Después -cuando todo se derrumbó- fue mucha la tristeza. En cuanto supimos que habíamos perdido: “chau, nadie más habló del tema”.

Volvieron los soldados escondidos y amenazados. Parecía algo tan importante y heroico, y de repente, ‘ya está, se acabó’. Ahora sospecho que nunca pensamos realmente en los que habían ido allá, casi ciegos y con las manos atadas. Los de esa generación nos damos cuenta ahora, muchos años después. Fue inconsciente, en ese momento era todo euforia, y de pronto, ya pasó, terminó todo.